Masticada diaria
Bolsonaro junior le gana a Lula: Brasil va a segunda vuelta presidencial el 25 de octubre
Con prácticamente 100% de las mesas escrutadas, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente de extrema derecha preso por el intento de golpe de 2022, obtuvo 47.07% de los votos válidos este domingo, contra 45.12% de Luiz Inácio Lula da Silva, quien buscaba un cuarto mandato. Como ninguno alcanzó 50%, habrá segunda vuelta el 25 de octubre, un resultado que contradice a la mayoría de las encuestas previas, que pronosticaban una ventaja más cómoda para Lula. El partido de Flávio también rompió una marca histórica en la Cámara de Diputados; Javier Milei felicitó a Bolsonaro apenas se conoció el resultado y el mercado brasileño reaccionó positivamente desde el pre-apertura. Lula reconoció la decepción: "mañana comienza una nueva campaña", dijo.
El resultado llega apenas días después de que Meta bloqueara sin explicación tanto la cuenta de anuncios como la página de Facebook de la campaña de Lula, mientras pruebas independientes documentaron que la plataforma dejó pasar 87% de anuncios con desinformación electoral, incluidos llamados a una "revolución militar". Atribuir el resultado únicamente a ese bloqueo sería una simplificación, pero una campaña que entra a los últimos días con su aparato digital amputado, en una elección que terminó decidiéndose por menos de dos puntos, documenta un factor que en márgenes tan estrechos sí puede pesar.
El patrón no es inexplicable ni aislado: se inscribe en la misma dinámica de interferencia digital en procesos electorales que ya se había documentado en la recta final de esta misma campaña.
Brugada presume baja en feminicidios pero sigue sin presentar ley de vivienda digna por segundo año consecutivo
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, presentó el domingo su Segundo Informe en el Auditorio Nacional, donde presumió un aumento de 85% en la cobertura de programas sociales en sus primeros dos años, con una inversión de 23 mil millones de pesos que llegará a 2.6 millones de personas, una baja de 48% en feminicidios con 97% de responsables presos o con orden de aprehensión, y la expansión de las Utopías a 32 este año, con el modelo ya replicándose en Quito, Ecuador.
El informe no detalló con el mismo énfasis que, según el Índice de Competitividad Urbana 2026 del IMCO, la capital cayó ocho posiciones hasta el lugar diez a nivel nacional por el déficit de vivienda e infraestructura: solo existen 13 créditos hipotecarios por cada mil adultos, contra un promedio de 23 en ciudades comparables, la mitad de los trabajadores de la ciudad está en la informalidad y la percepción de corrupción llega a 88.9%. La construcción de vivienda se desplomó de 20 mil unidades en 2018 a apenas dos mil en 2025, frente a una demanda real de 70 mil viviendas anuales solo en la capital —de la que hoy se cubre apenas 1%—, mientras 96% de la oferta de renta ya es informal y la extorsión subió 9.17%.
El pendiente más concreto tiene nombre: la Ley de Rentas Justas, anunciada por Brugada en julio de 2025 como respuesta a las marchas contra la gentrificación, no se ha enviado al Congreso en dos informes de gobierno; en su lugar, envió ocho meses después una reforma constitucional al artículo 9. Los avances en programas sociales y feminicidios son verificables, pero coexisten con una crisis de vivienda que la administración capitalina aún no traduce en la legislación que ella misma prometió.
Trump presenta nuevo zar de inteligencia artificial pero se niega a regularla
Donald Trump anunció el domingo que Jay Clayton, su director de Inteligencia Nacional, encabezará la recién creada Fuerza de Superinteligencia, grupo de trabajo encargado de coordinar los esfuerzos del gobierno federal para mantener a Estados Unidos a la cabeza de la tecnología que la Casa Blanca insiste en rebautizar como "superinteligencia". Clayton tendrá 120 días para entregar un informe sobre riesgos y oportunidades, acompañado por el presidente de la Comisión Federal de Comercio, el director de Tecnología del Pentágono y el director de la Oficina de Gestión de Personal.
Clayton reemplaza en los hechos a David Sacks, el asesor que semanas atrás había convencido a Trump de frenar la propuesta de un organismo de supervisión impulsado por Google DeepMind, en el mismo episodio en que Elon Musk, Mark Zuckerberg y Jensen Huang presionaron directamente al presidente. Trump ya descartó colaborar con Xi Jinping en la regulación de esta tecnología, posición contraria a la que planteó Bernie Sanders hace apenas unas semanas, cuando pidió negociar un tratado de IA con China al estilo de las negociaciones nucleares de la Guerra Fría.
Mientras investigadores advierten riesgos serios de la IA en los próximos años y legisladores de ambos partidos piden más controles, la respuesta de la Casa Blanca no es sentarse con la otra superpotencia a regular en conjunto, sino nombrar a otro funcionario de confianza para coordinar con las mismas empresas que ya demostraron, semanas atrás, capacidad de influir directamente en la política pública de la Casa Blanca.



