Masticada diaria
Sheinbaum acusa a Estados Unidos de meterse en política mexicana
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo acusó este miércoles 2 de septiembre que actores del gobierno de Estados Unidos buscan debilitar a administraciones de otros países que defienden sus soberanías e influir en sus procesos electorales. La mandataria reconoció además que, en casi dos años de gobierno, la relación con Washington ha sido lo más complicado que ha enfrentado, aunque ha habido intentos de mantener buenos términos.
La declaración llegó luego de que se le preguntó en la mañanera si los elogios del jefe de la DEA, Terry Cole, al secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, eran un espaldarazo con miras a 2030. Sheinbaum sostuvo que Estados Unidos usa tácticas de injerencia para generar divisiones dentro de los gabinetes de seguridad de gobiernos que defienden su soberanía, pero afirmó que el gabinete mexicano mantiene una coordinación sólida entre las secretarías de Defensa, Marina, Seguridad, Gobernación y la Consejería Jurídica. Apuntó también que Washington enfrenta elecciones en noviembre y que México suele quedar enredado en esa contienda interna estadounidense.
Como antecedentes de la tensión bilateral, la mandataria citó los aranceles impuestos por la administración estadounidense y el señalamiento del Departamento de Justicia contra diez funcionarios mexicanos —entre ellos el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha— por presuntos vínculos con el crimen organizado. Datos oficiales citados por la propia presidenta indican una reducción de 51% en homicidios durante su gestión, cifra que usó para respaldar la narrativa de coordinación interna frente a la presión externa.
Calentamiento global alcanza punto de no retorno: Naciones Unidas
Un nuevo reporte de la ONU confirmó este miércoles 2 de septiembre que el calentamiento global superará el umbral de 1.5°C "probablemente dentro de los próximos años", y que incluso el escenario más optimista proyecta un pico de 1.8°C por encima de niveles preindustriales. El informe, titulado Limiting Overshoot y elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), plantea que la ruta de "sobrepaso, pico y descenso" es la opción más realista que queda para intentar regresar por debajo de 1.5°C antes de que termine el siglo.
El reporte advierte que arriba de 1.5°C, los impactos climáticos y los riesgos de puntos de no retorno se intensifican con cada fracción de grado, incluyendo la desestabilización de mantos de hielo, la degradación de la selva amazónica y la disrupción de la corriente que regula el clima en el Atlántico. Los científicos autores del informe señalaron que las emisiones de combustibles fósiles deben reducirse 55% para 2035 y prácticamente eliminarse a mediados de siglo para contener el pico de calentamiento en 1.8°C; el secretario general de la ONU, António Guterres, describió el verano reciente de calor extremo, incendios e inundaciones mortales como un anticipo de lo que viene.
El documento, de 139 páginas y publicado desde Nairobi, trata el sobrepaso del límite climático como un desenlace ya asentado más que como un riesgo: incluso bajo el escenario que asume el cumplimiento total de todos los compromisos climáticos nacionales, la estimación central de calentamiento máximo se ubica alrededor de 1.8°C, con un rango de entre 1.7°C y 2.2°C. Organizaciones como Climate Analytics reconocieron que el reporte describe bien el problema, pero criticaron que fue omiso en señalar con claridad la necesidad de eliminar los combustibles fósiles como salida real de la crisis.
Proponen impuestos a la IA ante destrucción de empleos
Un grupo de legisladores estadounidenses presentó este mes una iniciativa en la Cámara de Representantes que impondría un impuesto especial a las grandes empresas de inteligencia artificial, con una tasa que subiría automáticamente conforme aumente el desempleo en el país. El proyecto, encabezado por Sara Jacobs, Greg Casar y Valerie Foushee —todos demócratas—, propone gravar el valor de los tokens que procesan los modelos de IA o los ingresos por servicios de IA, lo que resulte mayor, con tasas que arrancarían en 2% y 3% respectivamente cuando el desempleo esté en 5% o menos. Los recursos se destinarían a construcción de vivienda, infraestructura y cuidado infantil y de adultos mayores. "Si el Congreso no hace nada, el auge de la IA podría generar la mayor transferencia de riqueza de la historia, de abajo hacia arriba", dijo Jacobs en el comunicado conjunto.
La propuesta se suma a un paquete más amplio de iniciativas en el Congreso para enfrentar el desplazamiento laboral por automatización: Foushee y Casar ya habían impulsado una ley para que la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno estudie el impacto de la IA en el empleo, mientras que en el Senado, Ron Wyden y Elizabeth Warren han planteado gravar centros de datos de IA, y Bernie Sanders propuso su propia Ley de Fondo de Riqueza Soberana de IA, que aplicaría un impuesto único de 50% a OpenAI, Anthropic y xAI a cambio de acciones para el público estadounidense.
El respaldo a gravar la IA no viene solo de la izquierda: Bill Gates ha pedido un impuesto a tokens y robots para corregir un sistema fiscal que, dijo, "empuja a reemplazar personas con máquinas", y el fundador de DuckDuckGo, Gabriel Weinberg, se dijo dispuesto a pagar 10% sobre el uso de tokens de IA en su empresa. Incluso el director de Anthropic, Dario Amodei, reconoció que el desempleo generado por IA podría requerir nuevas fuentes de recaudación fiscal, y llegó a sugerir un impuesto federal de 3% sobre los ingresos por uso de modelos, mientras que Sam Altman, de OpenAI, se reunió en junio con Sanders para discutir cómo dar al público una participación accionaria en su empresa.


