Masticada diaria

  • México reprobado en pruebas internaconales: casi la mitad de los chavos no sabe ni leer ni escribir


Los adolescentes mexicanos de 15 años siguen reprobando en ciencia, matemáticas y lectura, según la prueba PISA 2025 de la OCDE: en matemáticas y lectura los resultados son incluso peores que los alcanzados entre 2009 y 2018, y desde 2015 la proporción de estudiantes con bajo rendimiento subió 13 puntos porcentuales en matemáticas y 8 en lectura. México obtuvo 414 puntos en ciencias, 408 en lectura y 388 en matemáticas, muy por debajo del promedio de la OCDE (482, 461 y 463 respectivamente) y a años luz de las jurisdicciones chinas que encabezan la tabla con hasta 612 puntos en matemáticas.

El desplome no es exclusivo de México: la lectura cayó 28 puntos a nivel global entre los países de la OCDE, una caída mayor a la reportada por el país, y el propio organismo atribuye parte del retroceso mexicano a que más jóvenes de poblaciones marginadas se han incorporado al sistema escolar, lo que "castiga" el promedio general. Aun así, el diagnóstico es duro: 41.8% de los estudiantes mexicanos se ubica en el nivel más bajo de aprendizaje, y apenas 0.5% alcanza los niveles de excelencia, mientras que en el país reprobar matemáticas dejó de ser la excepción para convertirse casi en la norma.

En medio de este panorama, PISA 2025 detectó que 47% de los estudiantes mexicanos ya usa chatbots como apoyo escolar al menos una vez por semana —por encima del promedio de la OCDE (46%)—, y que el uso de IA para investigar, resumir textos o redactar borradores también supera la media internacional en todos los rubros. La lectura de esos datos es incómoda: mientras la brecha educativa de fondo no se cierra, la nueva generación ya normalizó delegarle a la inteligencia artificial justo las habilidades —leer, escribir, razonar— que la prueba dice que no está desarrollando.


  • Ultraderecha alemana gana en Sajonia y los ultraricos del mundo celebran


El partido ultraderechista Alternative für Deutschland (AfD) logró este fin de semana su mejor resultado histórico en una elección estatal alemana, con 43.8% de los votos en Sajonia-Anhalt, prácticamente duplicando el apoyo que tenía hace cinco años y dejando a la CDU del canciller Friedrich Merz muy atrás, con apenas 17.2%. El resultado quedó apenas por debajo de la mayoría absoluta que buscaba el partido, con 39 legisladores de los 83 escaños del parlamento estatal, aunque de cualquier forma acerca más que nunca a un partido de extrema derecha a liderar un gobierno alemán desde la posguerra.

El magnate Elon Musk, que ya había hecho campaña abierta por el partido en elecciones previas, celebró el triunfo felicitando a la copresidenta de AfD, Alice Weidel, calificando el resultado como "bueno", mientras el candidato ganador, Ulrich Sigmund, le agradeció públicamente su respaldo y planteó la posibilidad de una "cooperación fuerte y constructiva" a futuro. El expremier húngaro Viktor Orbán se sumó al festejo calificando la noche como "inolvidable para Alemania y Europa" y advirtiendo que "esto es solo el comienzo".

La reacción del resto de Europa fue de alarma: el primer ministro polaco, Donald Tusk, afirmó que solo "idiotas o traidores" en Polonia podrían alegrarse por el triunfo de AfD en Alemania, mientras que analistas de seguridad citados por la prensa europea advirtieron sobre los riesgos que representa la postura projorusa del partido para el acceso a inteligencia sensible. Por otro lado el festejo de Elon Musk no es nuevo: el empresario ya había hecho campaña abierta el año pasado asegurando que "solo AfD puede salvar a Alemania" y que la gente debía respaldarlo, en un patrón de injerencia extranjera en política europea que se repite cada vez con menos disimulo.


  • CHINA le responde a México con guante de seda pero con recordatorio arancelario incluido


El canciller chino Wang Yi afirmó este lunes en Pekín que las relaciones entre China y México "no están dirigidas contra ningún tercer país ni deben verse afectadas por ningún tercero", durante una reunión de trabajo con su homólogo mexicano, Roberto Velasco, en la que Beijing ofreció trabajar en conjunto para "salvaguardar los intereses legítimos" de ambas naciones y respaldó la autonomía mexicana frente a la injerencia externa. El mensaje, en apariencia dirigido a Washington, llega en medio de una relación bilateral tensa por los aranceles de hasta 35% que México impuso a cientos de productos chinos sin tratado comercial —autos, electrónicos, juguetes y textiles—, medida que el gobierno de Sheinbaum insiste en enmarcar como sustitución de importaciones y protección de empleo nacional, no como ataque a China.

El respaldo diplomático de China no borra la fricción comercial de fondo: el propio secretario de Economía, Marcelo Ebrard, reportó la semana pasada que las importaciones mexicanas provenientes de China cayeron 28% interanual en los primeros cinco meses de 2026 como resultado directo de esos aranceles, mientras Beijing había advertido meses atrás que el gobierno mexicano debía "pensarlo dos veces" antes de avanzar con las medidas, calificándolas como una forma de apaciguamiento ante la presión unilateral estadounidense. Aun con ese trasfondo, Velasco reiteró en la reunión que México mantiene su adhesión histórica al principio de una sola China, vigente desde el voto mexicano en la Resolución 2758 de la ONU en 1971.

El gesto de Wang Yi se lee como parte de un reacomodo geopolítico más amplio: mientras Sheinbaum acusa públicamente a Estados Unidos de injerencia electoral y presión diplomática, China capitaliza el momento ofreciéndose como aliado "sin condiciones" del Sur global, aunque sin resolver el choque comercial que sus propias empresas siguen resintiendo en territorio mexicano.