Masticada diaria
Cooperativa Pascual (los del Boing de guayaba) se le pone al brinco a Sheinbaum por parche fiscal
El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a bebidas azucaradas casi se duplicó este año, al pasar de 1.6451 a 3.0818 pesos por litro —un aumento de 88%— y por primera vez alcanza también a las bebidas "light". Para la Cooperativa Pascual, empresa social detrás de la marca Boing con cuatro mil empleados y 785 socios cooperativistas, el golpe representa alrededor de 600 millones de pesos adicionales en impuestos no contemplados en su presupuesto, según reportó su propio consejo de administración.
El impacto no es parejo: Coca-Cola y Pepsi, que dominan el mercado, pueden trasladar el impuesto al precio final sin perder participación, mientras Pascual —con apenas 2% del mercado y una estructura de costos más alta por usar fruta y azúcar de caña nacional— decidió absorber parte del aumento en lugar de trasladarlo completo al consumidor, sacrificando margen y congelando la apertura de nuevas plantas mientras negocia con Hacienda un trato diferenciado para empresas cien por ciento nacionales. La cooperativa ya vivió un golpe similar en 2014, cuando el primer IEPS a refrescos le hizo perder la mitad de sus ventas.
La presidenta Claudia Sheinbaum respondió que las secretarías de Salud y Hacienda se reunirán con la empresa para "amortiguar el golpe", aunque reiteró que la prioridad es la salud pública. El episodio expone una contradicción de fondo en el diseño fiscal del gobierno: un impuesto que no distingue entre la trasnacional que factura miles de millones y la cooperativa de trabajadores que opera con márgenes de centavos, mientras la discusión sobre una reforma fiscal progresiva —que grave más a quienes más tienen— sigue sin materializarse a tres años de este gobierno.
Mamdani celebra independencia de México desde Nueva York con todo y banda presidencial
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, recibió la banda de gran mariscal y encabezó el domingo el desfile por el Día de la Independencia de México en Sunset Park, Brooklyn, en su edición número 32 desde 1994 —la primera vez que un alcalde de la ciudad participa de esta forma en la celebración. La comunidad lo recibió con gritos de "¡Zohran, hermano, ya eres mexicano!", y el propio Mamdani escribió en redes que la lucha de México por su independencia representa "el triunfo de un pueblo decidido a forjar su propio futuro".
El gesto ocurre en un contexto particular: este año, varias celebraciones del 16 de septiembre en otras ciudades de Estados Unidos se cancelaron ante el despliegue de agentes migratorios ordenado por la administración Trump. Nueva York mantuvo la suya, con su alcalde —primer musulmán y primer asiático-americano en el cargo, además de militante de los Socialistas Democráticos de América— al frente. No es la primera comunidad migrante que Mamdani acompaña públicamente: en agosto ya había marchado en el desfile de la independencia de Ecuador, en Queens.
El contraste entre ciudades que cancelan sus desfiles por temor a la migra y una que los sostiene con su propio alcalde al frente ilustra, en los hechos, lo que distingue a un gobierno que protege a la comunidad migrante de uno que solo lo dice en el discurso.
Talarico no para de crecer el Texas ante disgusto de Trump
El legislador estatal demócrata James Talarico, quien venció a la congresista Jasmine Crockett en la primaria con 52.4% de los votos, se perfila como una amenaza real para el Partido Republicano en la elección al Senado de Texas del 3 de noviembre, un estado que no elige a un demócrata para ese cargo desde 1988. Su rival, el fiscal general Ken Paxton, llegó a la nominación derrotando al senador en funciones John Cornyn —el primer senador titular de Texas en perder su renominación desde 1970— con el respaldo directo de Donald Trump en la segunda vuelta.
Paxton arrastra un historial pesado: enfrentó un intento de juicio político en 2023 por acusaciones de soborno y corrupción, y hoy encuestadoras como Fox News citan escándalos personales como "preocupaciones de carácter" que le restan apoyo incluso entre republicanos moderados. Las encuestas más recientes muestran una contienda cerrada: The New York Times y Siena los tienen empatados en 47%; Texas Southern University da a Talarico dos puntos de ventaja; Fox News, tres; Texas Public Opinion Research, cinco; y un sondeo hecho en parte por el encuestador habitual de Trump para AARP le da al demócrata cuatro puntos arriba.
Trump ya anunció que pasará "mucho tiempo en Texas" para respaldar a Paxton en el tramo final de la campaña, una señal que contrasta con el discurso de confianza republicano sobre un estado que se asume como bastión seguro del trumpismo. Si Talarico gana en noviembre, el resultado no solo definiría una curul más para los demócratas, sino que pondría en duda el control republicano del Senado en el estado que se suponía su fortaleza más sólida.


