Masticada diara
Sheinbaum celebra unidad en Morena ante destapes de "precandidatos", ¿la hay?
La presidenta Claudia Sheinbaum cerró el martes el proceso interno de Morena para elegir coordinadores en 17 estados calificándolo de "mucha unidad", y pidió a los designados "no mentir, no robar y no traicionar al pueblo". El Partido Verde, aliado de Morena, se llevó la noche en dos estados: Alejandro Cota Cárdenas en Baja California Sur y la senadora Jasmine Bugarín en Nayarit, quien no ganó la encuesta interna y fue colocada después mediante un criterio de paridad de género aplicado tras conocerse el resultado.
El Partido del Trabajo rompió abiertamente con el proceso: su coordinador en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval, acusó a Morena de "soberbia", suspendió la participación petista y abrió las puertas del partido para postular a quienes perdieron dentro de Morena, entre ellos Abelina López en Guerrero, Raúl Morón en Michoacán, Rafael Marín Mollinedo en Quintana Roo, Geovanna Bañuelos en Zacatecas, Montserrat Caballero en Baja California y Andrea Chávez en Chihuahua. No hay evidencia clara de que esto responda a una disputa directa entre corrientes internas de Morena; lo que sí está documentado es que la presidenta prometió que las encuestas internas "tendrán que abrirse", y hasta ahora siguen sin publicarse completas, dejando a los perdedores sin saber con cuánto margen perdieron.
Pedirle a la propia militancia que no traicione al pueblo, en el mismo acto donde se presume unidad, describe una tensión que el discurso oficial no logra ocultar del todo, mientras la opacidad sobre los resultados de las encuestas internas sigue sin resolverse.
Hay menos matrimonios y más divorcios en México
El Inegi reportó que en 2025 se realizaron 491,640 matrimonios en México y 155,254 divorcios, equivalentes a 31.6 divorcios por cada 100 matrimonios. La tasa de matrimonios por cada mil habitantes adultos cayó de 6.6 en 2016 a 5.4 actualmente, mientras la de divorcios se mantiene estable en 1.7, ya recuperada del descenso registrado en 2020 (1.05) por la pandemia. Quintana Roo tiene la tasa más alta de matrimonios del país (8.6) y la Ciudad de México la más baja (3); en divorcios encabezan Campeche, Nuevo León y Tamaulipas, mientras Veracruz, la capital y Chiapas están hasta abajo.
La edad promedio al casarse subió a 32.5 años para las mujeres y 35.4 para los hombres, varios años más tarde que hace dos décadas. La causa de divorcio más común, con 66.4%, es el divorcio incausado —sin necesidad de probar culpa de nadie—, un derecho relativamente reciente en varios estados del país. Se registraron además 6,481 matrimonios entre personas del mismo sexo, con las mujeres representando más de la mitad de esos casos.
Los datos del Inegi no atribuyen causas, pero abren una pregunta razonable dado el contexto económico documentado en otras cifras oficiales —empleo informal alto, salarios insuficientes y vivienda cada vez más cara—: si la gente se casa menos y más tarde por cambios culturales, por condiciones materiales más difíciles para sostener un hogar, o por ambas cosas a la vez.
Brasil vota el 4 de octubre entre el gobierno más progresista de la región y la extrema derecha militarista
Luiz Inácio Lula da Silva, de 81 años, busca un cuarto mandato el próximo domingo 4 de octubre en una contienda cerrada contra Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente de extrema derecha preso por el intento de golpe de Estado de 2022. Las encuestas ubican a Lula al frente en primera vuelta, aunque una eventual segunda vuelta se proyecta demasiado cerrada para anticipar resultado. Flávio venía golpeado por escándalos financieros, pero remontó en septiembre tras un caso de corrupción que salpicó al ministro Alexandre de Moraes, figura clave de la justicia brasileña y blanco habitual del bolsonarismo; el campo opositor además está fragmentado entre el libertario Romeu Zema, el agronegocio de Ronaldo Caiado y el Movimiento Brasil Libre de Renan Santos, cercano en retórica a Elon Musk y Peter Thiel.
Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio y radicado en Florida, ha sido pieza clave para convencer a Donald Trump de imponer aranceles a Brasil. En ese contexto, Meta bloqueó sin explicación tanto la página de Facebook de la campaña de Lula como su cuenta de anuncios en plena recta final electoral, después de que semanas antes la misma plataforma dejara pasar 87% de anuncios con desinformación electoral, incluidos llamados a un golpe militar, según pruebas independientes ya documentadas.
Una empresa estadounidense decidiendo qué campaña puede pautar publicidad, mientras un expresidente estadounidense respalda abiertamente al hijo del golpista, coloca en la mesa una pregunta que trasciende Brasil: hasta dónde llega el peso de actores extranjeros sobre un proceso electoral que no es el suyo.



