Masticada diaria
Se quiebra la alianza de Morena con el PT
El “plan B” de la reforma electoral no se recortó por casualidad: se negoció bajo presión de sobrevivencia política. El 27 de marzo de 2026 quedó claro que el Partido del Trabajo (PT) frenó puntos clave de la reforma no por diferencias técnicas, sino por temor a perder su registro en las elecciones de 2027. Y no es paranoia: en 2021 el PT apenas alcanzó 3.2% de la votación —rozando el mínimo legal de 3%— y en 2015 incluso perdió el registro al quedarse en 2.99%, recuperándolo solo tras una elección extraordinaria. Con ese historial, las elecciones intermedias son literalmente de vida o muerte para el partido. Por eso se opuso a cambios que podían concentrar aún más el voto en Morena, dejándolo fuera del juego. El episodio revela lo que rara vez se dice en voz alta: en México, los partidos pequeños no negocian reformas… negocian su existencia. Y ahí es donde el “plan B” deja de ser una discusión técnica para convertirse en una radiografía del poder: una coalición donde no todos juegan el mismo partido. Porque al final, más que transformar el sistema, lo que se defendió fue quién sigue dentro de él. Y como siempre, hay dos formas de verlo: tragarse el discurso de unidad… o masticar lo que realmente mueve las decisiones. Porque tragártela es fácil… masticar el fondo es otra cosa.
Contra todo pronóstico la mariposa monarca se recupera 64% en México
La mariposa monarca dio una señal de vida en medio de la crisis ambiental global: su presencia en los bosques de hibernación en México aumentó 64% en la temporada 2025–2026, de acuerdo con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). La superficie ocupada por las colonias pasó de 0.9 a 1.47 hectáreas en la Reserva de la Biósfera Mariposa Monarca, en Michoacán y Estado de México, tras completar una migración de hasta 4,000 kilómetros desde Canadá y Estados Unidos. El dato es alentador, pero no suficiente: los niveles actuales siguen muy por debajo de los estándares históricos y de las 6 hectáreas que especialistas consideran necesarias para garantizar la estabilidad de la especie. La recuperación se explica por mejores condiciones climáticas y esfuerzos de conservación, pero las amenazas siguen ahí: deforestación, cambio climático y pérdida de hábitat. La monarca no solo es un símbolo natural, es un termómetro ecológico de todo un continente. Y aquí está el punto: incluso cuando la naturaleza resiste, lo hace en un sistema que sigue empujándola al límite. Porque una buena noticia no borra la tendencia de fondo. Y como siempre, hay dos formas de verlo: tragarse el dato del crecimiento… o masticar lo que significa realmente en un ecosistema en crisis. Porque tragártela es fácil… masticar el fondo es otra cosa.
Volaris y Viva van por el control del cielo mexicano
La industria aérea mexicana está a punto de cambiar de forma. El 26 de marzo de 2026, los accionistas de Volaris aprobaron con más del 91% de los votos la fusión con Viva Aerobus, dando paso a la creación de un nuevo grupo que concentraría cerca del 70% del mercado doméstico de vuelos en México. La operación, que aún debe pasar el filtro de autoridades regulatorias, plantea un modelo en el que ambas aerolíneas seguirán operando con sus marcas, pero bajo una misma empresa matriz y con participación equitativa. El argumento es claro: reducir costos, ampliar rutas y fortalecer la conectividad en un sector que ya mueve más de 120 millones de pasajeros al año. Pero el fondo es más incómodo. Porque cuando dos de los principales jugadores se juntan, la línea entre eficiencia y concentración se vuelve delgada. Más vuelos y tarifas accesibles pueden venir acompañados de menos competencia real en el mercado. Y ahí es donde el debate deja de ser técnico para volverse estructural: quién controla el acceso al transporte en un país donde volar ya no es lujo, pero tampoco es plenamente accesible. Porque al final, esto no es solo una fusión, es una reconfiguración del poder económico en el aire. Y como siempre, hay dos formas de verlo: tragarse la promesa de más vuelos o masticar quién se queda con el control del cielo. Porque tragártela es fácil… masticar el fondo es otra cosa.



